Derrotando al desorden
En mi anterior entrada, contaba las peripecias que hacía para ver la televisión y cómo caía al final rendida por el sueño… Tras estudiar la situación, he llegado a la conclusión de que no me dormía por cansancio, sino por… aburrimiento. Así que, tras mi deducción detectivesca, me he puesto como meta dejar la tele [...]


